¿Estás considerando realizarte una cirugía de senos, pero no sabes dónde empezar o qué esperar? Le pedimos a profesionales médicos que nos explicaran el camino del aumento de senos en 12 etapas desde la consulta inicial hasta la recuperación (recuerda que esta información no debe remplazar una consulta con un doctor):

La etapa de investigación:

Una vez que decidiste hacerle frente a la situación y realizarte una cirugía de aumento de senos, el siguiente paso es llevar a cabo la investigación de campo sobre cuál cirujano, implante de senos y tipo de cirugía quieres. Una cirugía de aumento de senos es una decisión que no debe tomarse a la ligera. Debe tomarse con ayuda de información confiable, consistente y objetiva a fin de que tomes decisiones bellas e inteligentes acerca de tu cirujano, implante de senos y procedimiento quirúrgico. Con tantas opciones allá afuera puede ser realmente abrumador. ¡Pero no te preocupes! Tenemos las herramientas correctas para ayudarte a iniciar. No solo tenemos una herramienta de localización de excelentes cirujanos para ayudarte a encontrar a tu cirujano experimentado en Motiva® en tu zona, sino que también tenemos muchas publicaciones llenas de información útil para que consideres antes de tu cirugía.

La consulta:

Tu consulta es el momento ideal para conocer a tu cirujano y realizar cualquier pregunta que emerja o recopilar más información para ayudarte a decidir. La relación entre tú y tu cirujano es clave ya que esta no acaba cuando termina la cirugía y puede durar muchos años después de la misma. En un estudio reciente, las mujeres que se sometieron a una cirugía de senos notaron que el factor más importante para escoger a su cirujano no fue el costo del cirujano, sino que el cirujano se tomó el tiempo para responder a sus preguntas, además de sus habilidades y experiencia con la cirugía de senos. ¿No estás segura qué preguntar durante tu cita de consulta? No temas, creamos una lista de preguntas clave para hacer a tu cirujano durante tu visita.

La cita de valoración previa:

Antes de tu operación, se te pedirá que tengas una cita que se conoce como "valoración previa”. En esta cita, el equipo de enfermería revisará tu historial médico, conversarán sobre cualquier medicamento que tomes actualmente y llevarán a cabo otras evaluaciones para asegurar que estás en condición física para la cirugía. Pasar por una cirugía y con anestesia general es más o menos como un entrenamiento para el cuerpo. Por eso, asegurarse de que estás en condiciones para tu cirugía es clave para procurar una cirugía sencilla y recuperación rápida. Hay cosas que puedes hacer en casa para prepararte para la cirugía.

 

El día antes de tu gran día:

Antes de tu cirugía, se te pedirá que ayunes para que tu estómago esté vacío listo para la anestesia. Esto ayuda a reducir una complicación de la anestesia llamada "aspiración". Aunque los tiempos de ayuno pueden variar, la mayoría de los doctores indican un ayuno desde la media noche de la noche antes de la cirugía. Por lo tanto, asegúrate de consumir suficiente comida durante el día hasta la media noche para cargarte de energía antes de tu gran día.

Según tus circunstancias individuales y el tiempo de la cirugía, es posible que debas permanecer una noche en el hospital, entonces necesitas llevar un bolso con artículos personales o ropa.

Puedes incluir artículos como:

  • Pijamas
  • Revistas/libros/Kindle/iPad
  • Bata de dormir y pantuflas
  • Ropa interior
  • Artículos de aseo
  • Cargador del teléfono
  • Sostén de soporte
  • Medicamentos que tomes a diario, junto con los empaques y las etiquetas originales.

También se te pedirá que te retires todas las joyas, extensiones de pestañas, pintura de uñas y uñas acrílicas. Esto evita distorsiones en los equipos que monitorean tus signos vitales durante el procedimiento. Por lo tanto, lo mejor es quitarte estas cosas antes de llegar al hospital.

El día de la cirugía:

En el gran día, a menos que lo indique tu médico, no debes desayunar a fin de asegurar que ayunaste correctamente para tu operación. Si se agenda tu cirugía para más tarde, es posible que se te permita un desayuno ligero bien temprano por la mañana. Durante la cirugía, tu anestesiólogo y tu enfermera en anestesiología monitorean tus signos vitales. Lastimosamente, el maquillaje, el esmalte de uñas y las uñas acrílicas pueden interferir con el equipo de monitoreo, entonces es importante que te asegures de retirar estas cosas antes de llegar al hospital. También se le colocará cinta adhesiva sobre los ojos durante tu procedimiento. Por lo tanto, se recomienda no usar pestañas falsas para evitar dañar tus ojos mientras se aplica y retira la cinta. También se deben retirar joyas y perforaciones para evitar quemaduras, que pueden ocurrir por el equipo quirúrgico que se usa durante el procedimiento.

Al legar al pabellón:

Si no lo ha hecho todavía, tu cirujano hará un repaso por tu consentimiento para asegurar que entiendes completamente y que das tu consentimiento para el procedimiento y las complicaciones asociadas. Tu cirujano dibujará marcas quirúrgicas en tus senos, a fin de ayudar a tu cirujano a colocar los implantes de senos y hacer tu incisión.

En el cuarto de anestesia:

Al llegar al cuarto de anestesia, tu médico del departamento de cirugía (ODP, por sus siglas en inglés) o tu enfermera realizará unos chequeos finales antes de la anestesia. Esto incluye normalmente un repaso final por del procedimiento que se realizará, confirmar si tienes alergias, retirar cualquier objeto metálico y confirmar que hayas ayunado adecuadamente para tu procedimiento.

Luego de estos chequeos, tu doctor o enfermera colocará una cánula en la parte posterior de tu mano, la cual se utilizará para administrar la anestesia. El equipo de monitoreo consta normalmente de puntos adhesivos en tu pecho, una pinza en tu dedo y un esfigmomanómetro para monitorear tu ritmo cardiaco, presión arterial y niveles de oxígeno en tu sangre durante todo el procedimiento.

Una vez que equipo de monitoreo esté en su lugar, se te dará oxígeno para que respires unos 5 minutos antes de que los médicos te administren tu anestesia. Esto asegura que tengas bastante oxígeno en tus pulmones mientras tu anestesiólogo coloca una sonda de respiración por tu boca para tu operación (esto se realiza una vez que estés dormida). La anestesia general normalmente consiste en un fármaco sedante, un analgésico, un medicamento contra las náuseas y a veces un relajante muscular. Ya iniciada la dosis de anestesia y te encuentres completamente dormida, se te llevará en la camilla hasta la sala de operación y dará inicio la cirugía.

En la sala de operaciones:

Tu procedimiento normalmente toma alrededor de una hora, aunque puede durar más si se realiza una cirugía personalizada como nuestras cirugías exclusivamente diseñadas. Durante tu procedimiento, tu anestesiólogo o enfermera estará a tu lado todo el tiempo y seguirá monitoreando tus signos vitales durante todo el procedimiento. Al final de este, tu enfermera de sala aplicará el vendaje quirúrgico y el sostén de soporte, y se te llevará a la sala de recuperación.

 

En la sala de recuperación:

La sala de recuperación es normalmente donde te despiertas del procedimiento, por lo general con una máscara de oxígeno que debes usar hasta que la anestesia salga de tu sistema y tus niveles de oxígeno sean normales. Es posible que te sientas confundida, desorientada y que te moleste la garganta por la sonda respiratoria, sin embargo, es solo algo temporal. También podrías sentir comezón en la nariz o temblar luego de tu operación; estos son los efectos que algunas personas experimentan con la anestesia general. Permanecerás en el departamento de recuperación hasta que despiertes por completo, estés caliente y confortable. Es posible que experimentes un poco de dolor y, en algunos casos, náuseas. Pero de nuevo, tu enfermera de recuperación administrará medicamentos para minimizar estos síntomas antes de que regreses al pabellón.

De regreso al pabellón:

En el pabellón, el equipo de la cirugía te visitará para revisarte y, una vez que puedas comer, tomar y caminar, se te permitirá ir a casa. Es posible que en las primeras 48 horas luego de la anestesia te sientas cansada y desorientada, por lo que es importante que no manejes y coordines ayuda en casa. Particularmente si tienes hijos, dado que no solo tendrás todavía los efectos de la anestesia general, sino que tu cirujano recomendará restringir el movimiento de los brazos para evitar desplazar los implantes de seno o agitar la herida.

Periodo de recuperación y cuidados posteriores:

Tu cirujano te brindará instrucciones de cuidado posterior, las cuales deben ser seguidas para asegurar resultados óptimos. Aunque las instrucciones de cirugía pueden variar, usualmente se recomienda evitar conducir y levantar cosas pesadas las primeras semanas, evitar ejercicio forzoso por 6 semanas y mantener el sostén quirúrgico puesto por 6 semanas. En la primera semana podrías experimentar sensibilidad o dolor ligeros, que se pueden controlar con analgésicos regulares sin receta médica. Algunos analgésicos pueden causar estreñimiento, así que debes conseguir también laxantes de farmacia.

Es posible que tus senos estén hinchados por varias semanas y puede que tome algunos meses para que tus senos se acomoden en su posición final. No te alarmes si un seno se sana más rápido que el otro, esto es normal y se mejora. Para más información acerca de la recuperación posterior a la cirugía y consejos para el cuidado posterior, visita nuestros blogs sobre el posoperatorio.

Las citas de seguimiento:

Tu primera cita de seguimiento es normalmente una semana luego de tu cirugía. Tu enfermera clínica revisa tus heridas y cambia tus vendajes. Tus citas de seguimiento se suelen dar a los 3 meses, 6 meses, 12 meses y luego cada 3 años. Estas citas de seguimiento son perfectas para preguntar cualquier duda o preocupación no atendida que tengas acerca de tus senos. Lastimosamente, algunas veces pueden ocurrir complicaciones por la cirugía; por eso es importante revisar tus pechos con regularidad entre las citas de seguimiento. Incluye el autoexamen para identificar bultos o protuberancias, ya que el cáncer de seno puede afectar a las mujeres con y sin implantes de senos. Por este motivo, tal como le recomendamos a las mujeres sin implantes de senos, es esencial seguir realizando el autoexamen de mamas regularmente.

¿No estás segura cómo realizar el autoexamen con los implantes de seno? No te preocupes, creamos un video de guía aquí.

 


*La información proporcionada sirve para propósitos informativos y educativos solamente. El contenido incluido aquí no pretende sustituir la consulta con un médico. Motiva Implants® aún no están disponibles para venta comercial en los Estados Unidos y se encuentran en etapa de investigación clínica de acuerdo con las regulaciones de la Administración de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos (FDA, por sus siglas en inglés) para dispositivos médicos en investigación.

Tags
Compartir

Share on social media

You might also like